Reducción de las campañas electorales a debates entre candidatos

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Created:cal_los at Mié, 2011-06-08 19:25
Estado:Abierto ( - Organización Política del Estado y Libertades Públicas / Priority Baja)
Case ID:Ideas para el Programa Electoral: 267-472
Última modificación:Lun, 2011-08-22 13:25

Creo que las campañas electorales se deberían reducir a un mínimo: sólo debates entre candidatos y nada de publicidad y mítines. Ventajas:

  1. Reducción del gasto electoral de los partidos, disminuyendo su dependencia de los poderes económicos,
  2. Ahorro de las arcas del estado al poderse reducir las aportaciones a los partidos según los escaños y votos conseguidos,
  3. Más oportunidades para los partidos minoritarios ya que en los medios de comunicación estatales se podrían igualar más fácilmente por Ley los espacios y debates en los que podrían participar,
  4. Se contrastarían mejor las ideas de los candidatos que se verían obligados a participar en dichos debates si quisieran darse a conocer.

Comentarios

A mi particularmente, el concepto de campaña electorales me parece acertado, y no veo necesidad de reducirla a su mínima expresión para alcanzar los fines que planteas, que me parecen deseables. Piensa que es el único momento en el que "se debate" qué hará la sociedad durante los siguientes años, y en el que se le puede arrancar una promesa a un político (aunque luego no la cumpla). De hecho, igual nos iría mejor si la campaña electoral fuera permanente ;)

Si el objetivo es ahorrar dinero a los contribuyentes, me parece mejor opción eliminar las subvenciones a los partidos políticos (al menos, las destinadas a sufragar la campaña electoral), y que cada uno se pague los mítines y demás ocurrencias electorales con su dinero.

Semejante medida mermaría sensiblemente la capacidad de los partidos de mantener a las redes clientelares basadas en la contratación de publicidad y eventos; y se equilibraría la noticiosidad de los eventos de las distintas candidaturas, porque ya no sería posible llenar pabellones enteros en los mítines. Buena parte del dinero de campaña se gasta en montar "verbenas" y "saraos" que atraigan la atención de los periodistas y la gente, que no deberían financiarse con dinero público.

Es más, si para salir en las noticias hay que llenar un pabellón de gente, creo que los medios no están cumpliendo su misión social, y deberíamos plantearnos establecer algunas medidas de control sobre los mismos a la hora de informar de las distintas opciones que concurren a las elecciones. Al menos, obligarles a informar de que existen, y sus propuestas principales.

Recordemos que se consigue un buen impacto informativo con cosas baratas (y huecas) como disfrazándose de chulapo/a en San Isidro, o hablando de la manzana que compartes todas las mañanas con tu perra cuando la sacas a pasear. Los medios sólo cubren las campañas electorales que les interesan; y que haya o no subvenciones para todos no va a cambiar eso.

Entonces, ¿que hacemos? Una medida para igualar la competición electoral es la de unificar el envío de postal de propaganda, de modo que todas las opciones tengan la misma oportunidad de llegar a los electores en la comodidad de su casa, con un espacio acotado -e igual- donde pueden escribir lo que quieran. Es barato e igualitario.

Si el objetivo es "obligar" a los candidatos a confrontar ideas y programas, de modo que no escurran el bulto, creo que sería preferible establecer por ley unos debates temáticos fijos en la televisión pública donde estén invitados representantes de todas las candidaturas que se presenten en la circunscripción (provincia) en igualdad de condiciones... al estilo 59 segundos. Los pequeños irían a debatir, y los grandes... pues allá ellos.

Si el objetivo es reducir la dependencia de los partidos de los poderes económicos, la respuesta no es reducir la campaña electoral, sino que pasa porque esos mismos partidos hagan su funcionamiento económicamente sostenible. Y eso depende exclusivamente de ellos. El problema que tienen es que han creado una gigantesca estructura de redes clientelares que no pueden sostener por sus propios medios: Pese a recibir millones en subvenciones y cuotas de afiliados todos los años, necesitan que los bancos les condonen regularmente sus deudas, está claro que no puede esperarse que puedan plantear políticas de forma independiente... no sé ni como se atreven a pedir la confianza para gestionar un país.

La solución a la independencia de los partidos políticos pasaría porque éstos adoptaran estilos de gestión parecidos a los de UCiD, recogidos en los artículos 18 y 19 de los estatutos. No es nada fácil hacer política con tan pocos medios (sin ir más lejos, teniendo un teléfono que sólo funciona 45 minutos 4 días por semana y no sirve para llamar), pero al menos sabes que quienes participen no lo hacen por dinero, y es un buen aprendizaje por si algún día hay un presupuesto que gestionar.

Primero habrá que ofrecer algo de valor a la sociedad (las políticas públicas que demanda la ciudadanía, asesoramiento a los políticos encargadas de implementarlas, difusión de las mismas, asesoramiento legal para combatirlas si vulneran nuestros derechos, etc...) para que ésta retribuya a los políticos según sus méritos (donaciones, afiliaciones, votos, estatuas...). No puede ser que los partidos en el poder legislen contra los contribuyentes mientras viven de sus impuestos. Los impuestos son para sufragar el Estado, la política que la financie voluntariamente quien esté interesado en ella (sólo personas físicas, y con un límite máximo personal).

Resumiendo, en vez de reducir la campaña electoral a debates (que, por otra parte, daría un gran poder a los moderadores de los mismos y los medios que los emitieran), creo que sería mejor la combinación de las medidas que he señalada, más otras que pudieran complementarlas.

Quizás no me he explicado bien. No quería decir hacer desaparecer las campañas electorales sino reducirlas exclusivamente a tu párrafo:
"Si el objetivo es "obligar" a los candidatos a confrontar ideas y programas, de modo que no escurran el bulto, creo que sería preferible establecer por ley unos debates temáticos fijos en la televisión pública donde estén invitados representantes de todas las candidaturas que se presenten en la circunscripción (provincia) en igualdad de condiciones... al estilo 59 segundos. Los pequeños irían a debatir, y los grandes... pues allá ellos."

Estoy de acuerdo en reducir y reconducir las subvenciones que reciben los partidos políticos del Estado, desde luego. Y también que la diferencia entre lo que se le da a uno u otro partido sea menor en función de los votos recibidos y los escaños conseguidos. Pero si no suspendes los grandes mítines y las campañas de publicidad, no vas reducir la dependencia de los partidos de los poderes económicos, que es de lo que se trata. Lo que tú dices "que se lo paguen ellos" implica que tendrían que sacar el dinero de las empresas privadas. Más aún si reduces las aportaciones del Estado.

De todas formas, los gastos en campañas electorales de los partidos no creo que sean la partida más fuerte de gastos de los mismos. Con esto quiero decir que estaríamos reduciendo sólo una pequeña parte de esa dependencia que hablamos. Aún así creo que tendría que hacerse.

No sé si sería posible saber de dónde sale el dinero que los partidos políticos invierten en tantos mítines electorales, tanto antes, durante como después de Elecciones. No sirven absolutamente para nada, por mucho que ellos intenten convencernos de lo contrario, y es un gasto innecesario.

Otro elemento a valorar son las campañas institucionales, que terminan siendo actos de publicidad partidista y gubernamental. Se debería aumentar el control sobre este tipo de campañas. Interpuse hace tiempo una reclamación al Defensor del Pueblo sobre algunas campañas en la Comunidad de Madrid y se lavó las manos.

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