Creación de mecanismos públicos que permitan que los notarios no sean necesarios

Assigned to:Unassigned
Created:vladi at Mié, 2008-04-16 19:39
Estado:Abierto ( - Justicia, Seguridad y Defensa / Priority Baja)
Case ID:Ideas para el Programa Electoral: 267-287
Última modificación:Lun, 2009-01-26 11:59

¿Qué hacen los notarios? Según el diccionario de la RAE son “funcionarios públicos autorizados para dar fe de los contratos, testamentos y otros actos extrajudiciales, conforme a las leyes” (http://buscon.rae.es/draeI/SrvltGUIBusUsual?TIPO_HTML=2&TIPO_BUS=3&LEMA=...). A cambio de eso, cobran unas tasas establecidas por ley. ¿Es imprescindible que un ciudadano me cobre dinero por decir que algo que yo he acordado con un tercero es cierto? Yo creo que no. Si yo quiero que públicamente quede constancia de un contrato que he firmado con otra persona lo puedo grabar en un video y ponerlo en cualquier servicio de alojamiento de información, que puede ser público y seguro. Y el formato para plasmar esa información puede ser cualquier otro que sea alojado de forma pública y sin coste directo para los implicados, es decir, fotos, firmas digitales o el ya mencionado video.
Si yo hago una compraventa, puedo sentarme en una mesa junto a la otra parte y frente a una cámara de video, leer el documento que firmamos, afirmar que estamos de acuerdo y quedarnos cada uno una copia. Si por cualquier causa en el futuro se requiere fe pública de que ese contrato tuvo lugar, ese video es tan fiable como un papel que firme un notario.

En definitiva, mi propuesta es: que desde los poderes públicos se arbitren métodos que permitan dar fe pública de todo aquello que lo requiera sin que haga falta pagar un peaje a nadie. Las cosas no son más verdad porque lo diga un tipo que me ha cobrado por firmar un papel diciendo que son verdad.

Comentarios

Creo que sería interesante concretar cómo podrían arbitrar los poderes públicos métodos que permitan dar fe pública de todo aquello que lo requiera.

A mi se me ocurre que los ayuntamientos deberían ofrecer gratuitamente un servicio de certificación pública en el que pudieras pedir hora y las partes pudieran acudir a firmar. Este servicio simplemente identificaría fehacientemente a las partes y certificaría el hecho (y el momento en que se produjo) en documento público y guardaría copia de lo firmado, sin asesorar jurídicamente.

Respecto a los notarios, los mantendría siempre que se reformara la Ley del Notariado para establecer la responsabilidad subsidiaria del notario sobre todo lo que firma. Se supone que el notario, además de dar fe pública de los contratos y demás actos extrajudiciales de naturaleza civil y mercantil, garantiza que los documentos que firma están elaborados conforme a Derecho. Por tanto, si hay un defecto en sus actas, debería indemnizar a la parte perjudicada.

Por ejemplo, si interviene en la compra-venta de una vivienda y en el contrato se menciona que está libre de cargas y tiene una superficie determinada, el notario debería comprobar con el registro que el vendedor es propietario, con el ayuntamiento que la casa tiene concedida la célula de habitabilidad, con el catastro que la superficie escriturada es la correcta, que el inmueble no tienen cargas, etc... además de revisar las cláusulas de propio contrato. De este modo se justificarían las tasas que cobran, especialmente la de los documentos con valor.

Creo que en ningún caso debería prescindirse de un tercero que certifique que las partes actúan en nombre propio y libremente (vamos, que no has firmado con una pistola en la cabeza, aunque hay formas más sutiles de obligar a una parte), así como realizarse en persona habiéndose reunido las partes en un lugar concreto.

Por eso también me parece que no sería conveniente la certificación casera (puede haber defectos en procedimiento de certificación - no está bien enfocado el documento, lo que se lee no es lo que se firma, etc...) ni por medios electrónicos/telemáticos (se podría falsear el documento público, ya que la firma electrónica se puede robar).

En este artículo se trata la necesidad de mantener la figura de notario. En definitiva, concluye que la labor de certificación con valor público la puede hacer el registro publico relevante para cada caso y/u otros otros organismos del estado, como las fuerzas y cuerpo de seguridad del Estado.

Veo mejor que haya un servicio público, con funcionarios habilitados, para realizar autentificationes y registros, en instituciones públicas (ayuntamientos, diputaciones, juzgados, etc), y cuyo coste al ciudadano sea menor que el de las notarías. Luego, para seguir el "libre mercado", se pueden dejar los notarios, que tendrían que rebajar sus tarifas. Tampoco hay que prohibirles cosas, simplemente dar un servicio al coste necesario, no a las desorbitadas cantidades a las que se pagan dichos servicios hoy.

Subscribe to Comments for "Creación de mecanismos públicos que permitan que los notarios no sean necesarios"