¿Debe ser el voto en blanco computable?

Algunas formaciones políticas como CenB, aBla o Escons Insubmisos plantan la necesidad de que el voto en blanco sea computable, de modo que esos votos se agrupen como si fuera una candidatura más y se le asignasen, en caso necesario, los escaños que les correspondan. Por ello, se presentan a las elecciones con el compromiso de dejar vacíos los escaños que consigan hasta que se proponga una reforma del sistema electoral que haga el voto en blanco computable.

El voto en blanco permite ejercer el derecho a votar cuando ninguno de los proyectos políticos de las candidaturas atiente adecuadamente a nuestros intereses y necesidades. Esos votos son contabilizados como votos válidos (y cuentan, por tanto, para establecer el 3% de corte de candidaturas elegibles). Sin embargo, esos votos no tienen derecho a conseguir un escaño.

Al ser tan pequeñas las circunscripciones en España, es casi imposible que el voto en blanco computable altere los resultados en aquellas de hasta 5 escaños (más de la mitad en España). En las últimas elecciones el voto en blanco no hubiera superado el umbral del 3% en ninguna circunscripción, aunque es cierto que si hubiera sido computable seguramente habría obtenido muchos más votos y, quizás, haber conseguido entre 0 y 2 escaños.

Por una parte, que los escaños queden vacíos mandaría un mensaje bastante claro a los partidos políticos sobre el descontento de los ciudadanos. Además dificultaría la formación de mayorías al haber menos representantes para alcanzar la mitad de los escaños, todo un castigo para las fuerzas con representación y un incentivo para las fuerzas sin representación, que podrían cuantificar el tamaño del electorado al que potencialmente pueden persuadir.

Sin embargo, me preocupa la computabilidad del voto blanco porque es una salida fácil para aquellas personas que se quejan sin proponer alternativas ni informarse sobre la gran variedad de partidos políticos que concurren a las elecciones. Desde mi punto de vista, la obligación de todo ciudadano al que no le guste los partidos políticos existentes es fundar el suyo propio, como hemos hecho en UCiD.

Por tanto, no estoy convencido a favor del voto en blanco computable. Por contra, la "solución" propuesta por los partidos mencionados de presentarse para dejar el escaño vacío me parece perfecta, porque permite el "voto en blanco activo" y que los ciudadanos sigan pudiendo votar sin apoyar a ninguna de las candidaturas (incluidas las candidaturas en blanco).

Creo que sería democráticamente más interesantes sustituir (o complementar) el voto en blanco por (con) una candidatura "a favor de repetir las elecciones", que computase como las demás. En caso de que esta candidatura obtuviese al menos un escaño, deberían repetirse las elecciones en la circunscripción afectada hasta que todos los escaños fueran ocupados por candidatos.

Esta propuesta se basa en el principio de que aunque un candidato se presente sin oponente debe obtener el consentimiento de los votantes para ser electo, y los votantes tienen el derecho de aplazar su consentimiento. En el caso de que el sistema electoral fuera mediante voto personal transferible, el voto sería a "ninguno de los anteriores, a favor de repetir las elecciones".

A raíz del comentario de ocol, añado que la opción de voto para repetir las elecciones está planteada (aunque no lo ponía) para circunscripciones de hasta 8 escaños, que es el tamaño recomendado para elecciones mediante Voto personal Transferible.

Estoy de acuerdo en que el voto en blanco sea computable. El voto en blanco indica que hay ciudadanos que no están de acuerdo con ningún proyecto político pero que quieren participar de la democracia y considero que no se puede negar que participen en ella de la manera que consideren oportuna.

Sin embargo esta postura me parece cómoda y poco comprometida con la democracia. Como comentaba Rux, si no te gusta lo que hay, busca, piensa, infórmate y propón aquello que te parece justo y bueno, aquello en lo que sí crees... o sino, sigue votando en blanco pero con la conciencia de que tu voto es el voto del pataleo (en democracia todos tenemos derecho al pataleo).

Por otra parte no estoy convencida de que los escaños vacíos manden un mensaje claro a los partidos políticos sobre el descontento de los ciudadanos, de hecho muchos escaños suelen estar vacíos y más bien indican la falta de implicación y responsabilidad de los políticos y ese mismo mensaje es el que considero que seguirían mandando esos escaños vacíos.

Hola, gente,

Ante todo daros la enhorabuena por el paso que habéis dado con la creación de este partido, es esperanzador que cada vez más gente se vaya implicando en trabajar por un cambio en el sistema político español, un sistema que deja tantísimo que desear para los que aspiramos simple y llanamente a la democracia.

Por mi parte soy uno de los que estamos trabajando en otras líneas de actuación, concretamente en el voto en blanco computable: colaboro con el colectivo de Ciudadanos en blanco.

Como este comentario habla de nosotros, si me lo permitís os dejaré mi punto de vista, para añadir otra visión de las cosas, que nunca viene mal, je, je.

Las personas que trabajamos más activamente en el colectivo, al menos las que yo conozco, llevamos mucho rodaje en esto del “piensa, infórmate, propón, etc.”. Hay mucha reflexión detrás de esta motivación por sacar adelante un voto en blanco computable. Esta opción, no es, para nosotros, el “voto del pataleo”, sino la opción que consideramos adecuada para conseguir un fin. Es decir, exactamente igual que lo que desea el que vota a un partido político al uso.
No es ni mucho menos una salida fácil ni cómoda. El voto en blanco computable es la salida diferente y, de momento, muy minoritaria, precisamente porque no es ni fácil ni cómoda (las salidas fáciles y cómodas suelen tener más partidarios). Requiere de un análisis y comprensión de la realidad política de nuestro país que poca gente ha alcanzado. Además, esta opción, de entrada, supone renunciar a la salida natural (a la que todos estamos predispuestos), defender cada uno nuestras ideas por medio de un partido político al uso, como puede ser UCiD. Pero después de pensar, informarnos, analizar... hemos llegado a la conclusión de que un partido al uso no es una opción útil tal y como funciona nuestro sistema político. En este comentario nuestro compañero Fedro intentó exponer, tal vez de forma algo extensa y compleja, el por qué de la necesidad del voto en blanco computable. Nuestros compañeros de Canarias lo intentaron con una sencilla comparación. Y desde luego no nos han faltado enconados debates sobre el tema:

Elisa, no es completamente cierto que el voto en blanco signifique que no estés de acuerdo con ningún proyecto político. El voto en blanco tiene muchas causas. Una de ellas, que a pesar de que haya partidos cuyo proyecto político coincida con el tuyo, no creas en las posibilidades reales de esos partidos de sacar adelante ese proyecto.

Por mi parte comparto plenamente con vosotros vuestros principios ideológicos, que por otra parte son similares a los de otros partidos que se han presentado ya a elecciones, a estas últimas y a anteriores. Pero sus planteamientos no son viables. Votarles no es útil. Con tantas opciones de voto, con tanto pequeño partido, el voto pro-reforma se dispersa y se vuelve más inútil todavía. Y cuantos más partidos se presenten, mayor será la dispersión, más débiles serán todos y más difícil será que alguno de ellos consiga votos suficientes para poder ser de alguna utilidad.
En fin, no intento convenceros de nada, sólo intento exponer que precisamente lo que no falta en Ciudadanos en blanco, y supongo que en la mayoría de los que han optado por esta opción de voto, es reflexión.

Rux, no he entendido muy bien lo de que no estás convencido del voto en blanco computable pero lo propuesto por Ciudadanos en blanco y demás te parece perfecto. Los “ciudadanos en blanco” trabajamos por el voto en blanco computable, el único sentido de existencia de este partido es suplir esa falta: mientras la legislación no haga computable el voto en blanco en forma de escaños vacíos, el partido Ciudadanos en blanco cumplirá con esa misión, si bien no es más que un mal sustituto, aunque por ahora, necesario.
Elisa, el voto en blanco debe, en una democracia, computar en forma de escaños vacíos, aunque la irresponsabilidad de los políticos profesionales haga que el mensaje que puedan mandar esos escaños vacíos sea poco claro o ineficaz. Su misión no es enviar ese mensaje, sino dar representación a un sector de la ciudadanía que ahora mismo no la tiene. Claro que colateralmente podría tener otros efectos, al menos es lo que algunos esperamos y deseamos. Pero, si no los tiene, al menos habrá cumplido con su principal razón de ser: representarnos.

Rux, tu propuesta del voto para repetir elección es planteable, pienso que el sentido es parecido al del escaño vacío. Pero tiene el inconveniente de que con un único escaño pro-repetición se podría bloquear indefinidamente a una circunscripción, mientras que si nos limitamos simplemente a vaciar el escaño no habría bloqueo. Personalmente creo que es excesivo que con un 3% de los votos se pudiera bloquear a Madrid, por ejemplo, perjudicando al 97% de los votantes, que son varios millones de ciudadanos. Es una apreciación personal, pero por ahora considero mejor opción (y más democrática) los escaños vacíos.

Me gustaría terminar comentando el planteamiento de colaboración que hacemos a las personas que trabajan en partidos como el vuestro: Ciudadanos en blanco también puede serviros, en la medida que permite unificar el que ahora es un voto disperso, débil e inútil en un voto útil y fuerte que pueda, al menos, dar una representación a los que no la pueden conseguir de ninguna manera votando a partidos al uso, y que también podría, tal vez, forzar a los políticos a reformar el sistema y hacerlo realmente accesible a partidos como UCiD.
Soy consciente de que ahora esta oferta no puede ser escuchada, pero si con el tiempo acabáis llegando a las mismas conclusiones que nosotros, espero que todavía estemos ahí para unir nuestros votos y nuestro trabajo al vuestro.

Un saludo y mucho ánimo,
Ocol, ciudadano en blanco.

Bienvenido, Ocol, y gracias por tomarte la molestia de registrarte y comentar.

Aunque no esté de acuerdo con que el voto en blanco sea computable, me parece perfecto que un partido político se presente a las elecciones con el compromiso de dejar vacíos sus escaños, de modo que si todos los votantes en blanco votaran a este partido (en vez de en blanco) el efecto sería el mismo que si el voto en blanco fuera computable. El motivo de esta postura es que, a diferencia de los escaños obtenidos por un partido pro-voto en blanco, los votos en blanco computables no tienen poder ejecutivo ni legislativo. Los escaños vacíos no votan las leyes, ni realizan enmiendas o hacen propuestas y, en definitiva, el voto en blanco computable daría a un sector de la ciudadanía una representación que ahora no tiene, pero inútil a mi modo de ver.

De eso se trata, pensará alguno, "no en mi nombre y no con mi voto". Pues a eso me refiero al denominar "voto del pataleo" al voto en blanco, carente de propuestas y sin el deseo de ejercer su soberanía. Un voto en contra del sistema en vez de a favor de otro sistema. En este sentido, no considero que votar a CenB o a partidos similares sea voto-pataleo, ni mucho menos. Estos partidos defendéis la necesidad de que el voto en blanco sea computable, y eso es una propuesta que os diferencia del voto en blanco (para empezar, tenéis papeleta propia).

Tanto el proyecto de CenB como el de UCiD se plantean como proyectos para que haya más democracia y más control ciudadano del uso que se hace de nuestra soberanía, cada uno por medios diferentes. Mi opinión es que el medio que proponéis no es el más adecuado para los fines que perseguís (si lo creyera estaría en CenB y no en UCiD ;)). Imaginando que se aprobara una modificación de la Ley Orgánica del Régimen Electoral Central para que el voto en blanco fuera computable, en la siguiente legislatura estaríamos "casi" igual que como ahora.

Las listas de los partidos seguirán siendo cerradas. La iniciativa popular seguiría estando restringida a leyes menores y siendo no vinculante, al igual que los referéndum. La separación de poderes (principio básico del concepto de democracia) seguirá siendo incompleta en España. Los ciudadanos no podrán ejercer un control efectivo sobre quienes administran (o "usurpan") su soberanía. El poder judicial seguirá paralizado e inoperante. El sistema electoral seguirá favoreciendo descaradamente a los partidos mayoritarios y el voto útil...

La única diferencia es que entonces habría menos actas de diputados, y el poder se concentraría en menos manos. Hasta sería complicado distinguir los escaños que están "en blanco" de los que están vacíos porque no el titular no está presente (que son muchos en las sesiones plenarias). Tendríais que poner unos peleles blancos para diferenciarlos.

En el caso de que la creciente influencia del voto en blanco computado fuera un problema para la gobernabilidad, los partidos se pondrían de acuerdo para aprobar las medidas necesarias para poder seguir trabajando a pesar del voto en blanco y se pudieran adoptar todas las decisiones por mayoría simple (más votos a favor que en contra).

En definitiva, nada que la organización política del Estado no pueda digerir y neutralizar. Nuestra falsa democracia (¿partidocracia? ¿cleptocrácia?) seguiría como hasta ahora, y la ciudadanía seguirá resignándose a ver como se les arrebata su soberanía para utilizarse en beneficio de otros más privilegiados.

En mi opinión, para democratizar este país (o cualquier otro) hay que cambiar el funcionamiento del la organización política del Estado (léase Constitución y leyes orgánicas). Algo que sólo pueden hacer los partidos políticos en las Cortes, y que es muy poco probable que hagan los que ya están allí porque viven de ello, y les va muy bien. Por este motivo es necesario al menos un partido político que concurra a las elecciones con intención de ganarlas y desarrollar un programa político que mejore la Constitución en todo lo relativo al ejercicio directo y sin trabas de la soberanía por parte de los ciudadanos.

Este es el plan de acción de UCiD, el que vemos más práctico para resolver los problemas de los que muchos nos quejamos. Esto no significa que el resto de iniciativas ideológicamente afines que desarrolla la ciudadanía siguiendo otras pautas de acción no sean útiles. También lo son, probablemente en mayor medida que UCiD, porque nos enseñan a pensar de forma crítica; a cuestionar que las cosas no tienen que ser como nos han enseñado que son, que hay alternativas y podemos elegir. Me vienen a la memoria Attacc, Ecologistas en Acción, Setem y, por supuesto, todos los partidos políticos que cuestionan el sistema de partidos políticos, incluido CenB.

Me llena de orgullo y esperanza que ciudadanos anónimos se agrupen en torno a unos ideales y decidan defenderlos en las urnas, a pesar del mucho esfuerzo requerido y la pocas posibilidades de éxito. Aunque entiendo que CenB simplifique el programa para llegar a más gente, y que vuestra propuesta es el primer paso para poder alcanzar mayores reivindicaciones sociales, todas en la linea de mayor democracia y mayor control a los políticos, creo que el voto en blanco computable no es una opción útil tal y como funciona nuestro sistema político.

Siguiendo el símil de Edesio, el voto en blanco computable sería en política una pañolada y pitada a los jugadores en general, mientras que la verdadera "tarjeta roja" sería la revocabilidad de los cargos públicos mediante referéndum. Al que se pase de listo se le quita el escaño mediante votación, y se elije a otro (o al siguiente de la lista).

Dado que sólo los partidos políticos pueden cambiar la Constitución (según está establecido en ella), necesitamos partidos políticos para acabar con el secuestro de la soberanía popular y desarrollar mecanismos de participación y control democrático donde la ciudadanía ejerza su soberanía sin necesidad de intermediarios siempre que lo desee. Los necesitaremos incluso cuando sabemos perfectamente que no podemos competir en igualdad de condiciones con los partidos grandes, a los que favorece la ley electoral, que reciben financiación estatal y tienen ganados a los medios de comunicación. Negarse a asumir esta necesidad es renunciar al medio para hacer posibles nuestras reivindicaciones dentro de la legalidad.

¿Otro partido político?, me diréis. Comparto, como todos los que pensamos en la linea de desarrollar la democracia, la preocupación por la dispersión del voto reformista, pero creo que esto sólo será un problema cuando estemos en condiciones de ganar unas elecciones. Mientras, nos conformamos con predicar la buena nueva de que podemos elegir dotarnos de un gobierno donde los ciudadanos controlemos el Estado, y con presentarnos a las elecciones con la intención de ganarlas (aunque sea prácticamente imposible). Para no perdernos en el camino, hemos incluido en los estatutos los principios programáticos irrenunciables (Art. 2) para que nos recuerden porqué hacemos lo que estamos haciendo, y los mecanismos democráticos de control y decisión que queremos implantar a mayor escala para poder probarlos y mejorarlos.

Por último, me encantará colaborar con CenB y sus integrantes en la consecución de nuestros objetivos políticos comunes, aunque e voto en blanco computable no sea uno de ellos. Espero que mi opinión también os sea de utilidad.

Os deseo lo mejor con vuestro proyecto.

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